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En el siglo XXI, en vez de expropiarse inmuebles de las “manos muertas”, se expropia la dignidad de los contribuyentes, que son desproporcionalmente castigados, por la aplicación estricta de la normativa tributaria. Actualmente, la desamortización viene en forma de sanciones procedentes de la Agencia Tributaria.

Por si no fuera suficiente con la carga fiscal que tienen que soportar el empresario de a pie, los errores no están permitidos, ni humanos ni informáticos. Así es. Hay que ser perfectos y estar en la cresta constantemente. Incluso hay que predecir lo que va a venir, no vaya a ser, que de repente decidan despertar al monstruo que se había mantenido dormido, pero que ahora resulta ser la solución feroz, valiéndose de su potestad sancionadora sin límites y dadas las cifras tan bajas obtenidas en la recaudación a través de impuestos, debido a los engañosos beneficios fiscales que solo son pan para hoy y hambre para mañana.

Una moneda de cambio política, que solo busca votos y que ha perdido absolutamente de vista el criterio de lo que resulta más ventajoso al ciudadano, que tanto le cuesta sobrevivir.

A fin de tener bien presente el alcance que la Administración tiene en materia Sancionadora, hoy hacemos una breve enumeración de las Infracciones Tributarias existentes y vigentes, gracias a las cuales se frotan las manos en el Departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria. Recogidas en el capítulo III de la Ley 58/2003 de 17 de diciembre, General Tributaria, son las siguientes:

CAPÍTULO III.  Clasificación de las infracciones y sanciones tributarias

Artículo 191  Infracción tributaria por dejar de ingresar la deuda tributaria que debiera resultar de una autoliquidación

Artículo 192  Infracción tributaria por incumplir la obligación de presentar de forma completa y correcta declaraciones o documentos necesarios para practicar liquidaciones

Artículo 193  Infracción tributaria por obtener indebidamente devoluciones

Artículo 194  Infracción tributaria por solicitar indebidamente devoluciones, beneficios o incentivos fiscales

Artículo 195  Infracción tributaria por determinar o acreditar improcedentemente partidas positivas o negativas o créditos tributarios aparentes

Artículo 196  Infracción tributaria por imputar incorrectamente o no imputar bases imponibles, rentas o resultados por las entidades sometidas a un régimen de imputación de rentas

Artículo 197  Infracción tributaria por imputar incorrectamente deducciones, bonificaciones y pagos a cuenta por las entidades sometidas a un régimen de imputación de rentas

Artículo 198  Infracción tributaria por no presentar en plazo autoliquidaciones o declaraciones sin que se produzca perjuicio económico, por incumplir la obligación de comunicar el domicilio fiscal o por incumplir las condiciones de determinadas autorizaciones

Artículo 199  Infracción tributaria por presentar incorrectamente autoliquidaciones o declaraciones sin que se produzca perjuicio económico o contestaciones a requerimientos individualizados de información

Artículo 200  Infracción tributaria por incumplir obligaciones contables y registrales

Artículo 201  Infracción tributaria por incumplir obligaciones de facturación o documentación

Artículo 202  Infracción tributaria por incumplir las obligaciones relativas a la utilización y a la solicitud del número de identificación fiscal o de otros números o códigos

Artículo 203  Infracción tributaria por resistencia, obstrucción, excusa o negativa a las actuaciones de la Administración tributaria

Artículo 204  Infracción tributaria por incumplir el deber de sigilo exigido a los retenedores y a los obligados a realizar ingresos a cuenta

Artículo 205  Infracción tributaria por incumplir la obligación de comunicar correctamente datos al pagador de rentas sometidas a retención o ingreso a cuenta

Artículo 206  Infracción por incumplir la obligación de entregar el certificado de retenciones o ingresos a cuenta

 Artículo 206 bis  Infracción en supuestos de conflicto en la aplicación de la norma tributaria

Una lista de 17 infracciones con sus correspondientes sanciones, que no dejan indiferente a nadie ni actuación por contemplar. Una situación que provoca un constante desasosiego y una considerable desventaja frente a la Administración Tributaria.

Toda diligencia puesta en la observancia de las obligaciones establecidas es poca, dadas las exigencias, haciéndose cada vez más imprescindible acudir a profesionales que, estando al corriente de todos los vaivenes y cambios de tendencias de la temida Administración Tributaria, luchan por defender los intereses de sus clientes.